LAS CHICAS DE ORO II

Hace un tiempo que sostengo una creencia, algo que he podido confirmar recientemente a través de dos canales de información, con dos artículos de lo más acertados. Y es que la elegancia y el buen vestir ya no son lo que eran…

Me explico, la revista Vogue de este mismo mes publica en un artículo titulado “Las chicas de oro” el siguiente razonamiento, con el que no puedo estar más de acuerdo!:

“Cada vez que miro una imagen antigua de mis abuelas (esas fotografías desvaídas, con los bordes carcomidos, de albumes familiares), me maravillo del look tan cuidado que llevaban. Aun en plena postguerra, de alguna forma siempre conseguían ser retratadas perfectamente peinadas, con un abrigo y un bolso impecables”

Fue entonces, cuando rescaté una foto de mi abuela, una de tantas con la que desde siempre me habían asaltado a la cabeza este tipo de pensamientos. Cuando la tome prestada para compartirla en este espacio, le pregunté a mi abuela que “a dónde iba tan elegante con sus dos hermanas”.  “A ningún lado”, me dijo,” quizá a misa” y es que antiguamente no hacía falta ningún acontecimiento especial para ir impecable y lucir con elegancia hermosos trajes de dos piezas confeccionados a medida.

Moda años 40

Por otra parte, hablando de la evolución del  “dress code” o código de vestimenta sobre la Alfombra roja, la misma revista afirmaba recientemente como hace un tiempo actrices como Sophia Loren o Audrey Hepburn lo seguían al pie de la letra, derrochando clase,  sin estridencias de ningún tipo.

Y yo me pregunto… ¿Qué fue de todo eso en un mundo que se declara “fashion victim”? Y es que en mi humilde opinión, deberíamos tomar a nuestras abuelas como musas de la moda actual, puesto que en ocasiones, nuestra obsesión por lo estéticamente bonito, el culto al cuerpo o la moda en estado puro, nos nubla la visión temporalmente para alejarnos de la elegancia y del buen vestir.

Almudena Rodríguez

PD: Este post se lo dedico a mi abuela Luisa que la quiero un montón!

BYE BYE SUMMER!

 Se acabó lo que se daba, desde ayer decimos adiós a las infinitas tardes de verano y luz, a la temporada de bodas, a nuestro bronceado (cada vez menos apreciable) y, porque no, a esas horas extras de sueño que nos hacían sentir bien. En fin…

…Pero una vez acabado el verano, lo más inteligente es poner la vista en el siguiente (yo lo he conseguido gracias a las propuestas de la reciente edición de la Pasarela Cibeles de Madrid) y dar la bienvenida a un otoño lleno de tendencias y de nuevos eventos, como la próxima Feria de moda Vintage.

La vuelta al “Cole de mayores”, es decir, a nuestros trabajos, con algún nuevo deporte que practicar y con viejas rutinas que vuelven a ordenar nuestro día a día y que, al fin y al cabo, son las mismos que nos hacen valorar las próximas vacaciones.

¡Que disfrutéis del otoño!

Almudena Rodríguez